
Hola Silvana!! Acá te envío lo que habíamos olvidado y un ángel
me recordó.
Te mando un abrazo muy fuerte, lleno de paz, luz y armonía.
“Del otro lado de la línea del olvido”
(Por Julio Andrés Pagano)
Estás muy cansada. Tus fuerzas tambalean.
Las dudas te acechan, al punto de descreer de tu misión.
Se anuncia la llegada de un nuevo reino, tendrías que estar
celebrando, pero en tu rostro hay más
lágrimas que sonrisas. La pesadez se adueñó de tu cuerpo.
La energía vital parece haberte abandonado.
Seguís dando pasos sólo por amor a la luz.
Tu corazón no se entrega. Sé que estás necesitando una cuota
extra de esperanza, por eso te escribo. Co-creamos este instante.
Nuestras almas programaron, del otro lado de la línea del olvido
, esta particular forma de volvernos a encontrar.
Ninguno de los dos previó la importancia de este encuentro.
Nos reímos a carcajadas cuando, segundos antes de encarnar,
nos pidieron que incluyamos esta cita para infundirnos ánimo.
No la creíamos necesaria.
Consideramos que nuestros espíritus experimentarían
la densidad de la materia, pero no olvidaríamos nuestra
verdadera esencia.
Al vernos tan confundidos, hoy un ángel se apiadó y me
recordó al oído sobre la posibilidad de este encuentro.
No importa sino creés lo que te digo, sólo necesito
que me escuches.
No puedo verte, pero sí sentirte. Estás extenuada.
Sentís como si remaras contra la corriente.
Una catarata de estupidez humana golpea sobre tus espaldas
y te impide avanzar.
Te cuesta aceptar que la gran mayoría de las personas
se sienta cómoda viviendo en la inconsciencia
y la insensibilidad.
Ellos no te comprenden. Se muestran tan seguros
con sus pseudas verdades que a veces pensás que, tal vez
, la equivocada sos vos.
Es cierto que tu cuerpo siente el cansancio por tanto peregrinar,
pero lo importante es que tu llama interior se mantiene viva.
Eso es lo que cuenta.
Eso es lo que marca la diferencia.
Esparcí tu amor por la vida. Continuá ayudando. Seguí sembrando.
La bandera de la esperanza tiene que seguir flameando,
no la pueden derribar. Que hoy tu pecho se
infle de nuevo para gritarle al mundo que,
a pesar de todo, se puede.
SE PUEDE.
Sé que cada día tenés que juntar coraje para seguir
sobreviviendo.
Es comprensible que te duela el corazón.
No es fácil moverse en medio de tanta violencia sin sentido.
De todos modos seguís y seguís. Valoro tu
constancia, siempre fuiste de las que nunca se entregan.
Tu pasión no se apagará jamás. Conozco tu espíritu.
¿Acaso creés que mi realidad es diferente a la tuya?
Al escribirte también me escribo.
El ángel me ayudó a recordar. Ambos sabemos que
estamos dispuestos a dar nuestro cien por cien para ayudar a
transformar la realidad.
Cada vez somos más. Animo.
Tu vibración hace que también otros se pongan de pié.
A lo lejos veo que se ilumina otra parte del camino.
Debés ser vos, eterna amiga, que ya terminaste de leer
este mensaje y sentís que tu corazón estalla de felicidad,
al igual que el mío, por reencontrarnos aunque sea
de este modo. Gracias por estar, por seguir y por no bajar
los brazos. Nos vemos del otro lado de la línea del olvido.

















2 comentarios:
Julio me ha dejado pasmada su escrito...será que vá dirijido a todas las Silvanas??? yo me llamo así y vivo del otro lado del Atlántico...un abrazo de luz de mi alma a la suya
Hola!
Nada es casualidad...Estas son las palabras que necesitaba escuchar hoy, es como si hubieras escuchado mis súplicas de anoche y hoy a la tarde.
Gracias alma amiga por darme el ánimo que estoy necesitando en estos días!
Con afecto,
Ana.
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